El clásico «huevito de codorniz» y el huevo duro de gallina, infaltables en el día a día de millones de ciudadanos que buscan un desayuno rápido o un snack al paso, dan un paso histórico hacia la formalidad. El Congreso de la República aprobó una nueva ley orientada a regular y formalizar la venta de huevos cocidos en los espacios públicos del país.
Esta medida busca sacar de la precariedad jurídica a miles de comerciantes ambulantes, reconociendo su labor como un motor de la economía popular y brindándoles un marco legal para trabajar de manera segura.
¿De qué trata esta ley y cuáles son sus objetivos?
La norma no solo autoriza la venta de este popular alimento en la calle, sino que establece un sistema de ordenamiento urbano y de salud pública. Los ejes principales de la iniciativa son:
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Formalización de pequeños negocios: Permite que los vendedores accedan a permisos municipales simplificados, reduciendo el riesgo de decomisos y multas.
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Garantías sanitarias estrictas: La ley establece mecanismos y capacitaciones obligatorias en seguridad alimentaria, asegurando que el proceso de cocción, pelado y conservación cumpla con estándares mínimos de higiene.
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Protección al consumidor: Al regular la actividad, los ciudadanos tendrán la certeza de que el producto que consumen en la vía pública no representa un riesgo para su salud.
💡 El dato: La venta de huevos cocidos (especialmente de codorniz) es uno de los microemprendimientos más comunes en los paraderos y avenidas principales debido a su bajo costo de inversión y su alta demanda nutricional.
Un impulso a la economía familiar
La aprobación de esta ley responde a una realidad innegable: el comercio ambulatorio de alimentos es el sustento de miles de familias. Con este marco normativo, se busca transformar una actividad de subsistencia informal en un empleo digno y regulado.
Las municipalidades de cada distrito serán las encargadas de empadronar a los comerciantes, delimitar las zonas permitidas para la venta y fiscalizar que se cumpla el uso de indumentaria adecuada (como gorros y guantes) y la correcta manipulación de los aderezos (sal, mayonesa o ají).
Se espera que la norma sea promulgada por el Ejecutivo en los próximos días para iniciar con el proceso de adecuación y capacitación a nivel nacional.



