Los principales terminales pesqueros del país registran un incremento notable en los precios de los productos marinos más populares como el pescado.
La escasez, provocada por el calentamiento de las aguas del litoral debido a la inminente llegada del Fenómeno El Niño, ha comenzado a golpear la economía de los hogares y a poner en jaque a los vendedores de recursos hidrobiológicos, quienes reportan un descenso drástico en el abastecimiento diario.
Migración de especies marinas
Los pescadores artesanales explican que las condiciones anómalas del mar obligan a las especies de agua fría a migrar hacia zonas más profundas o hacia el sur del continente. Esta situación reduce las capturas de pescados de consumo masivo como el bonito, el jurel y la caballa, forzando a las embarcaciones a adentrarse muchas más millas mar adentro para conseguir faenas mínimas, lo que eleva los costos de combustible y logística.
Esta reducción en la oferta mantiene preocupados a los comerciantes de los mercados locales, quienes deben elevar sus tarifas de venta al público para evitar pérdidas en sus negocios. El panorama también afecta directamente a las cevicherías y restaurantes marinos que dependen del insumo fresco diario, obligando a las familias a buscar otras alternativas de proteínas mientras se estabilizan las temperaturas en el litoral peruano.



